Historia de la Marca

En la evolución de la marca Philips a lo largo de los años podemos obtener una panorámica de los cambios en gustos y actitudes de la sociedad y de la historia de nuestra empresa.

En sus días iniciales, nuestra marca tomó muchas formas: la primera letra de la palabra 'Philips'; un emblema formado por las letras iniciales de Philips & Co; y también se utilizaba la palabra 'Philips' impresa en el cristal de las lámparas de filamento de metal y utilizada en anuncios.

 

 

En 1898, Anton Philips utilizó una serie de postales en las que aparecían trajes típicos holandeses como herramientas de marketing. Como cabría esperar siendo Philips por aquel entonces una empresa exclusivamente de alumbrado, en la parte superior de las tarjetas se podía ver también una fila de bombillas en la que cada una llevaba una letra de la palabra 'Philips', un diseño que sugería modernidad y que ponía un toque de glamour a la imagen de la empresa. Fue a finales de los años 20 cuando el emblema fue adquiriendo la forma actual.

 

 

El ahora tan famoso emblema con ondulantes líneas y estrellas apareció por primera vez en 1926 para el embalaje de las lámparas de radio 'Miniwatt', así como en el Philigraph, uno de los primeros sistemas de grabación acústica. Las líneas ondulantes simbolizaban las ondas de radio, mientras que las estrellas representaban el espacio que las ondas de radio atravesaban en la noche. Por aquellos tiempos era obligatorio que toda la familia se sentase alrededor de la radio por las noches para escuchar las noticias y pasar el rato.

 

 

No fué hasta 1930 que aparecieron por primera vez juntas cuatro estrellas acompañando a tres líneas ondulantes dentro de un círculo. El uso del emblema circular se fue extendiendo gradualmente a todo tipo de material publicitario y a otros productos.

 

 

 

Por aquel entonces, nuestras actividades empresariales experimentaron un rápido avance y era necesario encontrar un símbolo que fuese exclusivo de 'Philips', por el que los consumidores nos reconociesen, pero que también evitase problemas legales con los propietarios de otros emblemas circulares ya existentes. Con todos estos requisitos nació el emblema, que debutó 1938 y que permanecería con la empresa hasta nuestros tiempos, si bien su forma evolucionaría gradualmente hasta convertirse en el símbolo que hoy utilizamos. En los últimos años la marca comercial se ha convertido en el sello de identidad más importante de Philips, apoyado por el emblema. Juntos deben constituir sin duda una de las marcas más conocidas del mundo.